La teleasistencia está evolucionando desde el tradicional pulsador de emergencia hacia servicios capaces de detectar caídas, localizar a la persona y anticipar situaciones de riesgo.

La tecnología de cuidados gana escala como herramienta para retrasar la institucionalización y reforzar la autonomía

GPS y detección de caídas

Más de 13.000 usuarios disponen ya de reloj con GPS y más de 40.000 utilizan pulseras con detector de caídas. La expansión de estos dispositivos permite combinar atención telefónica, seguimiento y respuesta rápida.

La gratuidad para mayores de 85 años se sumará a las 35.500 personas que ya no abonan el servicio por tener rentas reducidas.

Un mercado público de tecnología asistencial

La extensión de la teleasistencia avanzada abre oportunidades para empresas de dispositivos, conectividad, software y servicios de atención. El reto será asegurar interoperabilidad, privacidad y facilidad de uso.

Indicador Dato
Beneficiarios mayores de 85 años Más de 50.000
Relojes con GPS Más de 13.000
Pulseras detectoras de caídas Más de 40.000

La teleasistencia avanzada es una de las infraestructuras invisibles de la economía de la longevidad

Más atención en casa

El crecimiento del servicio encaja con una tendencia general de las políticas de dependencia: reforzar apoyos en el entorno comunitario para que las personas puedan seguir viviendo en casa cuando así lo deseen.