La relación entre banca y clientes mayores es uno de los ámbitos donde la digitalización ha hecho más visible la necesidad de combinar tecnología, accesibilidad y atención humana.
La atención sénior deja de ser una medida puntual y empieza a convertirse en un estándar evaluable
Más de cuatro millones de clientes mayores de 65 años
La entidad concentra un volumen relevante de clientes sénior y ha desarrollado servicios específicos para facilitar operaciones, atención en oficina y uso de canales digitales.
La certificación de AENOR analiza el compromiso de la organización con servicios adaptados y con una experiencia más accesible para las personas mayores.
La RSC entra en la operativa cotidiana
La inclusión financiera tiene un componente social, pero también de negocio. Un cliente que puede operar con autonomía reduce incidencias, mejora su confianza y mantiene una relación más estable con la entidad.
La mejor política de inclusión es la que transforma procesos cotidianos y no se limita a una campaña de comunicación
Un indicador para el resto de sectores
El envejecimiento del consumidor obligará a extender principios similares a seguros, telecomunicaciones, energía, comercio electrónico y servicios públicos. La accesibilidad se convertirá cada vez más en una variable competitiva.
