La iniciativa pretende trasladar la diversidad generacional al mismo terreno en el que las empresas ya trabajan otras dimensiones de inclusión, reputación y sostenibilidad.

La representación de la edad empieza a formar parte de la responsabilidad corporativa de las marcas

Un compromiso para cambiar campañas y equipos

El manifiesto llega acompañado de un estudio que concluye que el 77% de las campañas analizadas no incluye a personas mayores y que solo el 6% les otorga un papel protagonista. La iniciativa reclama una representación más realista y menos estereotipada.

El debate no se limita a quién aparece en los anuncios. También afecta a la continuidad del talento sénior dentro de agencias, productoras y departamentos de marketing.

RSC más allá del cumplimiento

Las políticas de diversidad generacional no forman todavía parte de todos los sistemas de información no financiera. Sin embargo, el envejecimiento de clientes y plantillas hará que la edad gane peso en estrategias ESG, reputación y gestión de personas.

La diversidad generacional afecta tanto al mercado como a la composición interna de las empresas

Una nueva variable para medir

Para las compañías, el siguiente paso será pasar del manifiesto a indicadores: presencia de distintas edades en campañas, contratación de profesionales sénior, promoción interna, formación y mecanismos para detectar sesgos en selección y comunicación.