El informe desplaza el análisis desde los hogares hacia las personas y permite medir por edades ingresos, gasto, impuestos y transferencias. El resultado confirma que la economía de la longevidad ya forma parte del núcleo de la demanda interna.
El consumidor sénior tiene un peso económico superior a su peso demográfico
Más capacidad de gasto y un papel central en los hogares
Los mayores de 55 años concentran el 38,7% de los recursos de los hogares y presentan la mayor capacidad media de gasto entre los grupos de edad estudiados. También financian parte del consumo de otros miembros mediante transferencias internas.
Para las empresas, esto obliga a revisar la idea de que el mercado sénior es un nicho. Banca, seguros, salud, vivienda, turismo, alimentación y tecnología compiten por un público amplio y muy heterogéneo.
| Indicador | Peso de la población sénior |
|---|---|
| Aportación aproximada al PIB | 33% |
| Recursos de los hogares | 38,7% |
| Consumo privado total | 39,3% |
| Impuestos totales sin cotizaciones | 42,7% |
Diseñar para vidas más largas es una estrategia de mercado, no una política comercial marginal
De la silver economy a una economía transversal
El crecimiento de la población sénior hará que cada vez más decisiones empresariales dependan de entender cambios en patrimonio, empleo, salud, vivienda y consumo. La oportunidad no está en etiquetar productos “para mayores”, sino en adaptarlos a trayectorias vitales más largas.
