La negociación salarial ha irrumpido en el calendario de las elecciones generales del 29 de noviembre con una reivindicación que va más allá de los trabajadores que cobran el salario mínimo. UGT y CCOO han solicitado un incremento de al menos el 7% para 2027, al tiempo que defienden subidas de entre el 4% y el 7% para el conjunto de los salarios mediante la negociación colectiva.
La propuesta llega cuando la inflación vuelve a presionar la economía familiar. El avance del IPC de septiembre sitúa el incremento interanual de los precios en el 4,9%, mientras que la subida salarial media pactada en los convenios registrados hasta ese mes alcanza el 3,05%. Una diferencia que vuelve a colocar la recuperación del poder de compra entre las principales reivindicaciones laborales.
Los convenios recogen subidas salariales del 3,05% mientras la inflación interanual alcanza el 4,9%
Los trabajadores de 45 a 65 años cobran más que la media, pero no todos ganan poder adquisitivo
Los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística muestran que los trabajadores de mayor edad tienen, por término medio, salarios superiores a los del conjunto de los asalariados.
En 2024, el salario medio bruto mensual de las personas de 45 a 54 años alcanzó los 2.591,6 euros, frente a los 2.680,7 euros registrados entre los trabajadores de 55 años o más. La media nacional se situó en 2.385,6 euros.
Salario medio bruto mensual por edad en España
| Grupo de edad | Salario mensual |
|---|---|
| De 16 a 24 años | 1.372,8 euros |
| De 25 a 34 años | 2.131,6 euros |
| De 35 a 44 años | 2.399,8 euros |
| De 45 a 54 años | 2.591,6 euros |
| De 55 años o más | 2.680,7 euros |
| Media nacional | 2.385,6 euros |
Cifras correspondientes a 2024. Salarios brutos mensuales con las pagas extraordinarias prorrateadas. El último grupo incluye también a los asalariados que continúan trabajando después de los 65 años.
Estos datos reflejan el peso de la experiencia profesional, la antigüedad y la mayor presencia de contratos indefinidos entre los trabajadores de más edad. Sin embargo, las medias no describen la situación individual de todos los empleados.
Los salarios elevados de determinados profesionales pueden elevar el promedio del grupo, mientras que otros trabajadores de la misma edad mantienen retribuciones considerablemente inferiores.
Además, los ingresos más altos no garantizan necesariamente una mayor capacidad de ahorro. Las hipotecas, el mantenimiento de la vivienda, el apoyo económico a los hijos o los gastos familiares pueden absorber una parte importante de la nómina.
Cobrar por encima del salario medio no garantiza conservar el poder adquisitivo ni disponer de más capacidad de ahorro
La subida del salario mínimo no llegará automáticamente a todas las nóminas
La propuesta presentada por UGT y CCOO contempla elevar el salario mínimo interprofesional desde los 1.221 euros brutos mensuales actuales hasta aproximadamente 1.307 euros en 2027, distribuidos en 14 pagas.
De aprobarse ese incremento, el aumento sería de unos 85,5 euros mensuales y cerca de 1.197 euros anuales.
La subida del salario mínimo que reclaman los sindicatos
| Concepto | SMI 2026 | Propuesta 2027 |
|---|---|---|
| Salario mensual en 14 pagas | 1.221 euros | 1.306,47 euros |
| Salario bruto anual | 17.094 euros | 18.290,58 euros |
| Incremento propuesto | — | 7% |
La mejora afectaría directamente a quienes perciban una remuneración inferior al nuevo mínimo legal, independientemente de su edad, aunque su efecto concreto dependería también de los complementos salariales y de las reglas de compensación y absorción aplicables.
Para los trabajadores mayores de 45 años que ya cobran por encima del salario mínimo, la cuestión principal está en la evolución de los convenios colectivos, las revisiones salariales y los acuerdos alcanzados con las empresas.
La reclamación sindical de incrementos de entre el 4% y el 7% abre así una discusión más amplia sobre cuánto deben crecer las nóminas para compensar el encarecimiento de la vida.
La subida del salario mínimo no implica un aumento automático para quienes ya cobran por encima de esa cantidad
Los últimos años antes de la jubilación añaden importancia a la negociación salarial
El impacto de las revisiones salariales adquiere una dimensión particular para quienes se encuentran en la última parte de su trayectoria profesional.
Entre los 50 y los 65 años, las decisiones relacionadas con el empleo, los ingresos y el ahorro pueden tener consecuencias relevantes sobre la planificación económica de la jubilación.
Una mejora salarial permite disponer de mayores ingresos presentes y puede aumentar las bases de cotización, dentro de los límites establecidos por la Seguridad Social. Su posible efecto sobre la futura pensión dependerá del historial de cotizaciones y de las reglas utilizadas para calcularla.
Por el contrario, los periodos de desempleo, las reducciones de jornada o la aceptación de empleos peor remunerados pueden complicar la planificación financiera de los últimos años de actividad.
Esta realidad afecta a un colectivo cada vez más numeroso. En 2025, España alcanzó los 4,93 millones de ocupados de 55 años o más, después de registrar un crecimiento interanual del 6% en este grupo de edad.
El incremento de la presencia de trabajadores sénior en el mercado laboral convierte la evolución de sus salarios en una cuestión de creciente importancia económica.
La inflación condiciona el poder de compra de las familias
El principal problema no reside exclusivamente en cuánto aumenta una nómina, sino en lo que permite comprar con ese dinero.
La inflación interanual adelantada del 4,9% en septiembre representa una presión sobre los presupuestos familiares, especialmente para quienes destinan una parte elevada de sus ingresos a gastos difíciles de reducir.
Aunque la comparación entre el IPC de un mes y el incremento medio pactado en los convenios no permite calcular exactamente la pérdida salarial de cada trabajador, sí refleja la tensión entre la evolución reciente de los precios y las remuneraciones.
Los convenios contemplan subidas diferentes según el sector, la empresa y las cláusulas de revisión salarial. Por ello, el impacto real de la inflación tampoco es idéntico entre los distintos trabajadores.
Para muchas personas de mediana edad, esta evolución coincide con una etapa en la que resulta especialmente importante mantener el ahorro para la jubilación, amortizar deudas y conservar un margen económico ante posibles imprevistos.
La capacidad de ahorro antes de la jubilación depende tanto del salario como de la evolución de los gastos familiares
El Gobierno busca cerrar la subida del salario mínimo antes del 29N
La negociación llega en un momento políticamente relevante. El Ministerio de Trabajo ha puesto en marcha los trabajos de la comisión asesora encargada de proponer la actualización del salario mínimo para 2027, con la intención de aprobarla antes de las elecciones generales.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha solicitado que la propuesta tenga en cuenta el incremento de la inflación para evitar una pérdida de poder adquisitivo.
La cifra definitiva todavía no está acordada y deberá pasar por la correspondiente negociación antes de su aprobación.
Mientras tanto, UGT y CCOO mantienen la convocatoria de una huelga general para el 11 de noviembre, centrada en las dificultades de acceso a la vivienda, la mejora de los salarios y el desbloqueo de la negociación colectiva.
La protesta tendrá lugar apenas dos días antes del comienzo oficial de la campaña electoral del 29N, previsto para el 13 de noviembre.
De este modo, las subidas salariales, la recuperación del poder adquisitivo y las condiciones laborales se incorporan al debate previo a las urnas.
Para los trabajadores de 45 a 65 años, una de las cuestiones será hasta qué punto las propuestas económicas de los partidos y los acuerdos entre empresas y sindicatos permitirán proteger sus ingresos en una etapa decisiva para la estabilidad patrimonial y la preparación de la jubilación.
