España se enfrenta a una contradicción en su mercado laboral: mientras las empresas necesitan profesionales experimentados para cubrir sus necesidades de personal, una amplia mayoría de quienes se aproximan a la edad de jubilación preferiría abandonar su actividad antes de lo previsto. Así lo refleja el estudio HR & Payroll Pulse 2026, elaborado por SD Worx a partir de una encuesta a 16.500 trabajadores de 16 países europeos.

Dos de cada tres trabajadores sénior españoles quieren retirarse antes de la edad legal, pese a las dificultades de las empresas para encontrar profesionales

España destaca por el deseo de adelantar la jubilación

El 67% de los profesionales de 55 años o más manifiesta su deseo de jubilarse anticipadamente, una proporción que supera en 17 puntos porcentuales la media de los países europeos analizados.

La diferencia también aparece cuando se pregunta por la posibilidad de prolongar la vida laboral. Únicamente el 19% de los trabajadores sénior españoles estaría dispuesto a seguir trabajando después de alcanzar la edad legal de jubilación, frente al 32% registrado en el conjunto europeo.

Esta situación coincide con las dificultades de contratación que atraviesan numerosas compañías. En España, el 50,5% de los responsables de recursos humanos reconoce tener problemas para encontrar el personal necesario.

La encuesta también revela que el deseo de jubilarse antes no es exclusivo de los profesionales de más edad. Entre los menores de 35 años, el 65% comparte esa aspiración, apenas dos puntos menos que los trabajadores sénior.

Jubilación y empleo sénior: España frente a Europa

Indicador España Media europea
Mayores de 55 años que desean jubilarse anticipadamente 67% 50%
Mayores de 55 dispuestos a trabajar después de la edad legal 19% 32%
Mayores de 55 que consideran innecesaria más formación 33% 50%
Mayores de 55 que utilizan habitualmente inteligencia artificial 29% 19%

Los resultados muestran que el empleo sénior en España presenta una situación particular: sus trabajadores manifiestan una mayor disposición que la media europea a seguir formándose y utilizar nuevas tecnologías, pero también un interés más elevado por adelantar su salida del mercado laboral.

El 80% de los mayores de 55 años afirma tener energía suficiente para trabajar, aunque solo el 60% se siente reconocido por su empresa

Conciliación, reconocimiento y oportunidades laborales

Las razones que explican el deseo de adelantar la jubilación no se limitan a la edad o al estado de salud. Entre los trabajadores españoles de más edad que quieren retirarse anticipadamente, el 69% menciona la conciliación familiar como uno de los principales motivos.

La falta de oportunidades profesionales también adquiere importancia. El 28% de los mayores de 50 años señala la ausencia de posibilidades de crecimiento o desarrollo laboral como una razón para querer adelantar su retiro, frente al 19% de media europea.

Los datos sobre satisfacción y reconocimiento reflejan otra diferencia significativa. Aunque ocho de cada diez trabajadores españoles mayores de 55 años aseguran conservar la energía necesaria para desempeñar adecuadamente su actividad, solamente seis de cada diez consideran que su trabajo recibe el reconocimiento que merece.

El estudio pone así el foco en las condiciones laborales y no únicamente en la edad de los profesionales. La retención del talento sénior depende también de las oportunidades de promoción, la adaptación de los puestos de trabajo y el reconocimiento de la experiencia acumulada.

El coste de jubilarse antes: menos ingresos y una pensión reducida

Para los trabajadores de entre 45 y 65 años, el deseo de adelantar la jubilación plantea una cuestión económica fundamental: disponer de ingresos suficientes para mantener el nivel de vida después de abandonar el mercado laboral.

La jubilación anticipada voluntaria permite retirarse hasta dos años antes de la edad ordinaria, siempre que se cumplan los requisitos exigidos por la Seguridad Social, entre ellos acreditar al menos 35 años de cotización.

Sin embargo, esa decisión implica aplicar coeficientes reductores sobre la pensión. En 2026, la reducción puede oscilar entre el 2,81% y el 21%, dependiendo del número de meses de adelanto y de los años cotizados.

Cuando el trabajador adelanta su jubilación dos años completos, la penalización oscila entre el 13% y el 21%, según su trayectoria de cotización. Es una disminución que afecta a la cuantía mensual de la pensión durante toda la jubilación.

Además, las condiciones de acceso dependen de la carrera laboral. En 2026, la edad ordinaria se sitúa en 65 años para quienes acreditan al menos 38 años y tres meses cotizados y en 66 años y diez meses para quienes no alcanzan ese periodo.

A partir de 2027, la edad ordinaria será de 67 años para quienes no acrediten 38 años y seis meses de cotización, mientras que quienes alcancen ese periodo podrán seguir jubilándose a los 65 años.

La jubilación anticipada puede reducir la pensión hasta un 21%, lo que obliga a valorar el ahorro disponible y los ingresos futuros antes de dejar de trabajar

La diferencia entre querer jubilarse y poder hacerlo resulta especialmente relevante para quienes atraviesan los últimos años de su carrera profesional.

Los trabajadores que han conseguido acumular ahorro y patrimonio financiero cuentan, en principio, con más recursos para compensar una pensión reducida. En cambio, aquellos que dependen fundamentalmente de su salario y de su futura prestación pública pueden encontrar mayores dificultades para anticipar su retiro.

También influyen las circunstancias familiares, las hipotecas pendientes, el coste de la vivienda y las posibles responsabilidades económicas respecto a hijos o familiares dependientes.

Los mayores de 55 también apuestan por la formación y la inteligencia artificial

Los resultados del estudio cuestionan la idea de que los trabajadores de más edad tengan necesariamente una menor disposición a actualizar sus conocimientos.

Solo el 33% de los profesionales españoles mayores de 55 años considera que no necesita recibir más formación, frente al 50% de media europea.

La utilización de nuevas herramientas tecnológicas refuerza esta diferencia. El 29% de los trabajadores sénior españoles emplea habitualmente inteligencia artificial en su actividad profesional, diez puntos porcentuales por encima de la media europea de su grupo de edad.

Sin embargo, únicamente el 19% considera que su empresa le proporciona el apoyo necesario para prepararse ante los cambios que traerá esta tecnología.

Esta combinación de experiencia, disposición al aprendizaje y falta de apoyo empresarial puede convertirse en un problema para las compañías que necesitan mantener trabajadores cualificados durante más tiempo.

La disposición de los trabajadores sénior a seguir aprendiendo contrasta con las escasas oportunidades de desarrollo que encuentran en algunas empresas

El mercado laboral afronta el reto de mantener a sus trabajadores experimentados

El debate sobre la edad de jubilación adquiere una dimensión económica cada vez mayor ante el envejecimiento de la población y la incorporación progresiva a la jubilación de las generaciones del baby boom.

La Comisión Europea prevé una reducción de alrededor del 12% de la población activa europea entre 2022 y 2070, incluso teniendo en cuenta el aumento de la participación laboral de las mujeres y de los trabajadores de más edad.

Este escenario plantea desafíos para la financiación de las pensiones, las cotizaciones sociales y la disponibilidad de profesionales en determinados sectores económicos.

Sin embargo, los resultados del estudio indican que prolongar la vida laboral no depende exclusivamente de elevar la edad legal. También exige que las empresas ofrezcan condiciones que permitan mantener la motivación, la salud laboral y las oportunidades profesionales de sus empleados más experimentados.

Para quienes se encuentran en la última etapa de su vida profesional, la decisión de continuar trabajando o anticipar la jubilación estará condicionada tanto por esas circunstancias como por la capacidad económica para asumir una eventual reducción de ingresos.

El deseo de jubilarse antes que expresa el 67% de los trabajadores sénior españoles no significa que todos puedan hacerlo. La distancia entre las aspiraciones personales y las posibilidades económicas reales será uno de los factores que determinarán las decisiones de jubilación durante los próximos años.