Juan Pablo Martínez, coordinador de zona de Fundación Adecco en Alicante, abordó en La Ventana Comunitat Valenciana el impacto del desempleo prolongado sobre los trabajadores con más experiencia.
El principal riesgo del desempleo sénior es que una salida temporal del mercado se convierta en exclusión permanente
El tiempo fuera del mercado pesa más con la edad
El desempleo de larga duración deteriora competencias, ingresos y confianza. En los profesionales mayores, además, se combina con sesgos de selección que asocian edad con menor adaptación o mayor coste salarial.
La paradoja es que muchas empresas afrontan dificultades de relevo mientras una parte del talento experimentado permanece fuera del mercado durante largos periodos.
Formación y selección deben avanzar juntas
La actualización de capacidades digitales es importante, pero no basta si los procesos de contratación siguen descartando candidaturas por la edad. La empleabilidad exige actuar tanto sobre competencias como sobre cultura empresarial.
Reincorporar talento sénior puede aliviar al mismo tiempo el paro de larga duración y la falta de experiencia en las empresas
La oportunidad está en los equipos intergeneracionales
La gestión más eficaz no enfrenta jóvenes y mayores. Combina nuevas capacidades con conocimiento acumulado y crea mecanismos de mentoring, formación inversa y transferencia de experiencia. Esa mezcla será especialmente relevante en sectores donde las jubilaciones se acelerarán durante la próxima década.
