Los préstamos alternativos que utilizan activos inmobiliarios como garantía experimentarán un notable aumento este año, según un informe elaborado por TQ Eurocredit, PwC y Cuatrecasas.
Este avance refleja la creciente relevancia de la financiación no bancaria en el sector inmobiliario español, donde se utiliza tanto para promover viviendas como para financiar empresas con activos hipotecados.
Alza significativa en la financiación alternativa inmobiliaria
El informe destaca que la financiación alternativa con garantía inmobiliaria alcanzará los 3.891 millones de euros en 2026, lo que supone un incremento del 51% respecto a niveles anteriores.
La financiación con garantía inmobiliaria crecerá un 51% hasta casi 3.900 millones
Evolución prevista de operaciones y montos de préstamos
| Año | Número de operaciones | Importe medio por operación (millones) |
|---|---|---|
| 2023 | 329 | 4,0 |
| 2025 | 557 | 4,1 |
| 2026 | 696 | 4,9 |
Este aumento responde a un mayor número de operaciones y a un aumento en el importe medio de los préstamos, consolidando este tipo de financiación como un método cada vez más relevante en España.
Características clave de los préstamos hipotecarios no bancarios
Las entidades no bancarias conceden estos préstamos utilizando un colateral hipotecario, aplicable tanto para proyectos residenciales como para necesidades de capital empresarial.
Los préstamos financian el 55% del valor del inmueble con un interés medio del 10%
Los préstamos suelen financiar el 55% del valor del inmueble que se aporta como garantía, con un tipo de interés medio del 10% y una duración promedio de 28 meses.
Comparativa internacional y función en el mercado español
Este modelo de financiación representa el 20% del mercado español en este segmento, cifra que está por debajo de países como Estados Unidos (75%), Reino Unido (50%) o Francia y Alemania (40%).
Este sistema representa un 20% del mercado en España, inferior a otros países europeos
El informe apunta que la financiación alternativa podría ser clave para abordar el déficit de oferta residencial en España, facilitando el lanzamiento de promociones de viviendas en sus etapas iniciales.
