La incidencia comenzó con dificultades para disponer de Lenzetto, un medicamento de estradiol administrado mediante pulverización sobre la piel, y el incremento de la demanda de otras opciones terminó trasladando la presión a los parches y geles utilizados como alternativa. La escasez tiene dimensión internacional y afecta también a otros países europeos.
La falta de un medicamento concreto ha trasladado la demanda hacia otros tratamientos de estradiol y provocado problemas de disponibilidad en cadena
La situación no supone únicamente un problema sanitario. También introduce una cuestión económica para las pacientes, ya que no todos los tratamientos alternativos disponibles cuentan con financiación pública y el cambio de medicamento puede trasladar una parte mayor del coste directamente al bolsillo de la mujer.
El problema comenzó con Lenzetto
Lenzetto se utiliza como terapia hormonal sustitutiva y administra estradiol a través de la piel. Los problemas de disponibilidad se fueron agravando durante los primeros meses de 2026 hasta provocar dificultades de abastecimiento.
La compañía responsable ha comunicado su intención de comenzar a distribuir nuevas unidades progresivamente a partir de noviembre y durante 2027. Sin embargo, las previsiones de normalización están sujetas a la capacidad real de producción y distribución del laboratorio.
El problema ha provocado que mujeres que ya seguían este tratamiento hayan tenido que consultar posibles alternativas con sus profesionales sanitarios. El estradiol también está disponible mediante parches, geles y determinadas formulaciones orales, aunque estos medicamentos no son necesariamente equivalentes para todas las pacientes y cualquier cambio requiere valoración médica.
El impacto económico aparece cuando la alternativa disponible existe en la farmacia pero no está cubierta por la financiación pública
Evopad, el parche financiado que también ha sufrido problemas
Uno de los productos que ha absorbido parte del incremento de demanda es Evopad, actualmente el único parche de estradiol financiado por el Sistema Nacional de Salud entre las alternativas transdérmicas señaladas por las autoridades sanitarias.
El aumento de las solicitudes ha provocado problemas intermitentes de stock. La previsión es que lleguen nuevas unidades durante octubre y que desde noviembre pueda recuperarse progresivamente una situación de mayor normalidad.
La diferencia entre tratamientos resulta relevante para las pacientes porque la disponibilidad y la financiación no son iguales en todas las presentaciones.
| Medicamento | Presentación | Situación de suministro | Financiación |
|---|---|---|---|
| Lenzetto | Pulverización transdérmica | Suministro afectado; recuperación progresiva prevista | Depende de la presentación |
| Evopad | Parches transdérmicos | Problemas intermitentes; se esperan nuevas unidades | Sí |
| Estradot | Parches transdérmicos | Anunciado el cese de comercialización | No |
| Estraderm | Parches transdérmicos | Suministro previsto para su cuota habitual de mercado | Según presentación |
| Oestraclin | Gel transdérmico | Suministro continuado | No |
En el caso de Oestraclin Gel, el fabricante ha incrementado la producción para responder a la mayor demanda y el producto mantiene suministro. El problema para las usuarias es que actualmente está excluido de la financiación del Sistema Nacional de Salud.
Una cuestión especialmente relevante a partir de los 45 años
El desabastecimiento afecta a un tratamiento estrechamente relacionado con una etapa vital que comienza precisamente dentro del público prioritario de Economía Vital. La menopausia natural suele producirse entre los 45 y los 55 años, mientras que la perimenopausia puede comenzar varios años antes.
Los cambios hormonales asociados a esta etapa pueden provocar sofocos, alteraciones del sueño, sequedad vaginal y otros síntomas capaces de afectar al bienestar cotidiano. La terapia hormonal sustitutiva puede utilizarse en determinados casos para reducir estos síntomas y algunas formulaciones también están indicadas para la prevención de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas con determinados perfiles de riesgo.
No todas las mujeres necesitan tratamiento hormonal ni todas pueden recibir las mismas formulaciones. El balance entre beneficios y riesgos debe realizarse individualmente y cualquier cambio de medicamento ante un problema de suministro debe ser acordado con el profesional sanitario.
La menopausia coincide además con una etapa de plena actividad laboral para millones de mujeres, por lo que la continuidad del tratamiento puede tener consecuencias sobre su bienestar personal y profesional
Sanidad busca ampliar las alternativas financiadas
El Ministerio de Sanidad ha mantenido contactos con compañías que comercializan otras alternativas hormonales actualmente no financiadas para explorar su posible incorporación a la prestación farmacéutica pública.
Por ahora, estas conversaciones no se han traducido en solicitudes concretas de financiación por parte de todos los titulares de esos medicamentos. La situación deja un escenario desigual: mientras algunos tratamientos cuentan con cobertura pública, otros deben ser abonados íntegramente por las pacientes aunque puedan convertirse temporalmente en una opción ante la falta de existencias de otra presentación.
Esta diferencia cobra especial importancia cuando un problema inicialmente relacionado con un fabricante termina generando un efecto dominó sobre medicamentos alternativos.
Una nueva opción no hormonal entra en la financiación pública
El mercado de los tratamientos para la menopausia también está experimentando cambios. Desde septiembre de 2026 está financiado bajo determinadas condiciones Veoza, cuyo principio activo es fezolinetant y que está indicado para tratar síntomas vasomotores moderados o graves asociados a la menopausia.
Se trata de un medicamento no hormonal, por lo que no puede considerarse un sustituto automático del estradiol ni resulta adecuado necesariamente para las mismas pacientes. Su incorporación, sin embargo, amplía las opciones terapéuticas disponibles en un momento en el que la atención sanitaria a la menopausia está adquiriendo una relevancia creciente.
La normalización del suministro de estradiol transdérmico será ahora fundamental para evitar que las mujeres tengan que cambiar tratamientos por razones de disponibilidad y no estrictamente médicas. Para las pacientes de más de 45 años, la cuestión tiene además una segunda dimensión: que disponer de una alternativa en la farmacia no implique necesariamente tener que asumir un mayor desembolso por estar fuera de la financiación pública.
