Las compañías aseguradoras están intensificando su actividad comercial entre las personas de más de 60 años. El envejecimiento de la población española y el aumento de la esperanza de vida están favoreciendo la aparición de productos que combinan indemnizaciones económicas con servicios relacionados con la salud, los accidentes y la atención personal.
Esta evolución del mercado afecta también a quienes todavía se encuentran en activo. Una parte importante de los consumidores de entre 60 y 65 años sigue trabajando, mantiene responsabilidades económicas familiares y debe decidir qué protección necesita para los próximos años.
Las aseguradoras han identificado así una oportunidad para ampliar su base de clientes con productos diferenciados por edad. Sin embargo, bajo la denominación de seguros sénior conviven pólizas de vida, accidentes y servicios asistenciales con prestaciones muy diferentes.
Las aseguradoras amplían su actividad entre los mayores de 60 años con productos que combinan indemnizaciones económicas y servicios de asistencia
Occident lanza un seguro de vida para clientes de entre 60 y 75 años
Occident, perteneciente a GCO, incorporó en marzo de 2026 a su catálogo Vida Sénior, una póliza individual de renovación anual dirigida a personas de entre 60 y 75 años, ambas edades incluidas.
El producto contempla una indemnización por fallecimiento por cualquier causa, sujeta a las condiciones contractuales, con capitales que dependen de la edad de contratación.
Para clientes de entre 60 y 64 años permite contratar un capital de entre 10.000 y 100.000 euros. En el caso de las personas de entre 65 y 75 años, el importe asegurable se sitúa entre 10.000 y 50.000 euros.
Una de las particularidades relevantes es que el capital por fallecimiento disminuye progresivamente un 5% anual hasta alcanzar el mínimo de 10.000 euros. Esta condición debe tenerse en cuenta al comparar el coste de la póliza con la protección que ofrece a lo largo del tiempo.
El seguro también incorpora indemnizaciones por accidentes, fracturas y lesiones graves. En caso de hospitalización por enfermedad o accidente, permite elegir ayudas de 20, 40, 60 u 80 euros diarios, con una franquicia de dos días y un máximo de 90 días al año.
Otra garantía permite anticipar hasta el 50% del capital por fallecimiento en determinadas situaciones de enfermedad terminal, cuando el asegurado se encuentra en cuidados paliativos y se cumplen los requisitos establecidos.
A estas prestaciones se añaden orientación médica, asesoramiento jurídico telefónico y apoyo en determinados trámites relacionados con las sucesiones.
SegurCaixa Adeslas apuesta por los accidentes y la asistencia a domicilio
La estrategia de SegurCaixa Adeslas se centra en combinar indemnizaciones por accidente con servicios asistenciales.
Su producto MyBox Tranquilidad Senior, comercializado a través de CaixaBank, está dirigido a personas de entre 60 y 74 años y 11 meses. En septiembre de 2026 recibió un reconocimiento internacional a la innovación en productos aseguradores.
La póliza contempla indemnizaciones por fallecimiento accidental, incapacidad permanente y determinadas lesiones. Entre sus prestaciones figura una cobertura de hasta 7.000 euros por fracturas derivadas de accidentes.
También prevé reembolsos adicionales, en determinadas situaciones de invalidez permanente absoluta, de hasta 15.000 euros para adaptar la vivienda y de hasta 3.000 euros para adaptar un vehículo.
El producto incluye servicios de apoyo en el domicilio para situaciones vinculadas con accidentes, además de determinadas prestaciones de ayuda doméstica que pueden utilizarse sin que se haya producido un siniestro, dentro de los límites establecidos.
No obstante, estas coberturas no deben confundirse con un seguro general de dependencia que garantice cuidados prolongados ante cualquier deterioro asociado a la edad o a una enfermedad.
Las pólizas de Occident y Adeslas presentan diferencias fundamentales: una cubre el fallecimiento por cualquier causa y la otra concentra su protección principal en los accidentes
Qué cubren los seguros sénior y cuáles son sus límites
Aunque ambos productos se dirigen a una franja de edad similar, no ofrecen una protección equivalente. Esta distinción resulta especialmente importante antes de contratar.
Comparativa de seguros para mayores de 60 años
| Característica | Occident Vida Sénior | MyBox Tranquilidad Senior |
|---|---|---|
| Edad de contratación | De 60 a 75 años | De 60 a 74 años y 11 meses |
| Protección principal | Fallecimiento por cualquier causa | Fallecimiento e incapacidad por accidente |
| Capital destacado | Hasta 100.000 euros según edad | Hasta 250.000 euros de capital por accidente según edad |
| Hospitalización | Subsidio diario por enfermedad o accidente | Servicios asistenciales ligados a accidentes |
| Prestaciones adicionales | Anticipo por enfermedad terminal | Adaptación de vivienda y vehículo bajo condiciones |
| Otras asistencias | Orientación médica y jurídica | Ayuda personal y domiciliaria |
Los capitales máximos de la tabla corresponden a garantías diferentes y no deben interpretarse como coberturas equivalentes.
En el caso de MyBox Tranquilidad Senior, el capital asegurable también depende de la edad: entre 50.000 y 250.000 euros para clientes de 60 a 70 años y entre 50.000 y 150.000 euros para quienes tienen entre 71 y 74 años y 11 meses.
Además, la documentación comercial contempla el mantenimiento del mismo precio mensual durante los tres primeros años, una condición que no permite dar por garantizado el importe de las primas en periodos posteriores.
El precio y las exclusiones, las claves antes de contratar
El crecimiento del mercado de los seguros sénior plantea una cuestión esencial para los consumidores: cuánto cuesta mantener la protección y qué riesgos quedan realmente cubiertos.
Las condiciones económicas deben analizarse individualmente, ya que no existe un precio único comparable entre estos dos productos. La edad, el capital contratado y las garantías seleccionadas pueden influir en el importe de las primas.
También resulta importante distinguir entre un seguro de vida, que puede indemnizar por fallecimiento debido a diferentes causas, y una póliza de accidentes, cuya protección depende de que el siniestro cumpla la definición contractual de accidente.
En muchos hogares, la decisión no afecta únicamente al asegurado. Las personas de entre 45 y 65 años también pueden intervenir en la contratación o financiación de coberturas para sus padres, especialmente cuando buscan protección frente a gastos imprevistos o necesidades de asistencia.
Antes de firmar conviene conocer las exclusiones, la duración de las garantías, los límites de indemnización y las condiciones de renovación. En las pólizas renovables, el coste acumulado puede resultar tan relevante como el capital prometido inicialmente.
La principal diferencia para el consumidor está en los riesgos cubiertos y en el coste acumulado de las primas, no únicamente en la indemnización máxima anunciada
Un mercado en expansión por el envejecimiento de la población
El desarrollo de estos productos forma parte de un cambio más amplio en la estrategia comercial del sector asegurador.
Más del 20% de la población española tiene actualmente 65 años o más. Las previsiones demográficas apuntan a que este grupo continuará aumentando su peso durante las próximas décadas, una circunstancia que modifica las necesidades de protección económica y los perfiles comerciales de las compañías.
Las aseguradoras buscan captar clientes que pueden necesitar coberturas diferentes de las contratadas durante su vida laboral. La protección de familiares, los gastos asociados a accidentes y la asistencia cotidiana adquieren un mayor protagonismo en las nuevas ofertas.
Sin embargo, la edad por sí sola no determina la conveniencia de contratar un seguro. La existencia de ahorros, las cargas familiares, otras pólizas ya contratadas y la situación patrimonial condicionan la utilidad real de estas coberturas.
La competencia entre las compañías se traslada así a un mercado donde el consumidor debe valorar no solo la amplitud aparente de las prestaciones, sino también su precio, sus limitaciones y la protección económica que conservará conforme cumpla años.
