Un análisis de Talengo alerta de que prescindir del talento sénior para rejuvenecer las plantillas puede generar gastos elevados y provocar la pérdida de conocimiento estratégico.
El intento de reducir los costes salariales mediante la salida de profesionales experimentados puede terminar convirtiéndose en una operación mucho más cara de lo previsto. La contratación de sustitutos, su formación y el tiempo necesario para alcanzar la productividad de quienes abandonan la compañía representan una factura que muchas organizaciones no incorporan suficientemente a sus decisiones de personal.
Esta situación afecta especialmente a los trabajadores de entre 45 y 65 años, una franja que concentra buena parte de la experiencia profesional y de las responsabilidades de gestión en las empresas españolas.
Las empresas afrontan un coste millonario por sustituir a profesionales experimentados mientras el ahorro salarial a corto plazo puede comprometer su competitividad
Una factura de 27.037 millones por sustituir talento sénior
El análisis de Talengo, consultora especializada en liderazgo y gestión del talento, calcula que el coste de reemplazar durante 2025 a los profesionales mayores de 45 años despedidos en 2024 alcanzó los 27.037 millones de euros.
La mayor parte de esta cantidad corresponde a la sustitución de trabajadores de entre 45 y 54 años, cuyo reemplazo representa 14.973,4 millones de euros. Los profesionales de 55 años o más generan otros 12.063,2 millones.
Coste estimado del reemplazo de trabajadores mayores de 45 años
| Grupo de edad | Coste en millones de euros | Peso sobre el total |
|---|---|---|
| De 45 a 54 años | 14.973,4 | 55,4% |
| 55 años o más | 12.063,2 | 44,6% |
| Total | 27.036,6 | 100% |
Las cifras corresponden al cálculo de Talengo para 2025, referido a los despidos de 2024. El total comunicado se redondea a 27.037 millones de euros.
El coste resulta especialmente elevado en los puestos de responsabilidad. Los profesionales con equipos a su cargo concentran 24.845,2 millones de euros, mientras que los trabajadores sin responsabilidades directivas representan 2.181,4 millones.
Dentro del primer grupo, la sustitución de profesionales de alta dirección supone 3.524,4 millones de euros.
El análisis también eleva a más de 136.000 millones de euros el coste acumulado estimado asociado a la salida y sustitución de talento sénior durante el periodo comprendido entre 2020 y 2024.
Estas cantidades constituyen estimaciones económicas basadas en los costes de reemplazo de profesionales. No equivalen necesariamente a desembolsos directos contabilizados de forma homogénea por todas las compañías.
Más de 1,1 millones de despidos de mayores de 45 años en cinco años
El volumen de salidas laborales constituye otro de los elementos destacados del análisis.
Entre 2020 y 2024 se registraron en España 1.138.519 despidos de trabajadores mayores de 45 años, según los datos recopilados por Talengo a partir de las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Economía Social.
De ellos, 642.761 correspondieron a profesionales de entre 45 y 54 años, lo que representa el 56,45% del total.
El número anual de despidos de este colectivo superó los 200.000 en 2022 y alcanzó aproximadamente 272.000 en 2024, lo que supone un crecimiento superior al 20% en tres años.
La consultora interpreta esta evolución como una señal de alerta sobre la gestión de los profesionales experimentados, aunque las cifras generales de despidos no permiten determinar por sí solas cuántos estuvieron motivados por discriminación por edad.
Los trabajadores de 45 a 54 años concentran el 56,45% de los despidos de profesionales sénior registrados entre 2020 y 2024
El fenómeno adquiere especial relevancia por el peso de este colectivo en el mercado laboral español.
Según los datos de la Encuesta de Población Activa, los mayores de 45 años representan alrededor de la mitad de las personas ocupadas en España.
El informe del mercado laboral publicado por el Servicio Público de Empleo Estatal en 2026 sitúa esa proporción en el 50,79% al cierre de 2025, con más de 11,4 millones de ocupados en esta franja de edad.
La evolución del empleo muestra así una paradoja: los profesionales de más edad tienen un peso creciente en las plantillas, pero continúan encontrando obstáculos cuando necesitan acceder a un nuevo puesto de trabajo.
Reemplazar a un trabajador puede costar hasta cuatro veces su salario
El coste del despido no termina necesariamente con la indemnización o la liquidación correspondiente.
Las empresas que necesitan cubrir nuevamente el puesto deben afrontar un proceso que puede incluir la búsqueda de candidatos, selección, contratación, formación e integración en la organización.
Según los parámetros de recursos humanos utilizados en el análisis de Talengo, el coste de reemplazo puede oscilar entre la mitad y cuatro veces el salario bruto anual del profesional sustituido.
La cantidad depende de la especialización del puesto, los conocimientos acumulados, las responsabilidades de gestión y las dificultades para encontrar un perfil equivalente.
Factores que encarecen la sustitución de profesionales experimentados
| Concepto | Referencia económica o temporal |
|---|---|
| Coste global de reemplazo | Entre 0,5 y 4 veces el salario bruto anual |
| Formación y desarrollo en puestos directivos | Entre 30.000 y 50.000 euros |
| Adaptación a puestos especializados | Entre 18 y 24 meses |
| Puestos que se sustituyen tras el despido | 90%, según estimaciones recogidas por Talengo |
| Puestos que desaparecen | 10%, según las mismas estimaciones |
La consultora señala que los tiempos de adaptación son especialmente largos en los puestos que requieren conocimientos específicos de la empresa, relaciones comerciales consolidadas o experiencia en la gestión de equipos.
En determinadas posiciones, el nuevo empleado puede necesitar hasta dos años para alcanzar el dominio completo de sus funciones.
Durante ese periodo, las organizaciones también pueden experimentar pérdidas de productividad y mayores necesidades de supervisión.
Sustituir a un profesional especializado puede requerir hasta dos años de adaptación y generar costes equivalentes a cuatro veces su salario anual
El ahorro salarial puede convertirse en pérdida de competitividad
La socia de Talengo Vivian Acosta advierte de que algunas compañías están tomando decisiones de personal centradas principalmente en el ahorro inmediato.
Los empleados con mayor antigüedad suelen acumular retribuciones superiores, lo que puede convertirlos en candidatos a procesos de ajuste de plantilla.
Sin embargo, esos mismos trabajadores también concentran conocimientos sobre clientes, procesos internos, proveedores y funcionamiento de la organización que no siempre pueden transferirse rápidamente a sus sustitutos.
El riesgo económico aparece cuando el ahorro en salarios queda neutralizado por los costes de contratación y por la pérdida de productividad asociada al cambio.
Esta situación puede resultar especialmente relevante para las pymes y empresas familiares, donde determinados profesionales acumulan durante décadas relaciones comerciales o conocimientos técnicos difíciles de reemplazar.
El análisis recuerda que los mayores de 45 años ocupan más del 40% de los puestos considerados críticos en las compañías españolas, una proporción que refleja su importancia para la continuidad operativa y la gestión empresarial.
El edadismo complica el regreso al empleo después de los 50 años
El problema no termina en las cuentas de las empresas. La salida del mercado laboral a partir de determinadas edades también puede tener consecuencias económicas importantes para los trabajadores afectados.
La pérdida de ingresos durante una etapa en la que todavía existen hipotecas, responsabilidades familiares y necesidades de ahorro para la jubilación puede alterar de forma considerable la planificación financiera de los hogares.
El desempleo prolongado supone además una interrupción de las cotizaciones que puede afectar a la futura pensión, dependiendo de la trayectoria laboral y de los periodos finalmente cotizados.
Los datos del SEPE correspondientes al cierre de 2025 contabilizaban 1.403.420 personas desempleadas de 45 años o más, equivalentes al 58,27% del paro registrado.
Las dificultades para encontrar un nuevo empleo también se reflejan en el informe Tu Edad Es Un Tesoro 2026, elaborado por Fundación Adecco.
El estudio señala que el 45,2% de los desempleados mayores de 45 años llevaba más de un año sin trabajar, una proporción que ascendía al 53% entre los mayores de 55 años.
Además, el 75% de los 936 profesionales mayores de 45 años encuestados para ese informe aseguraba haber experimentado algún tipo de discriminación por edad durante los procesos de selección.
El 53% de los desempleados mayores de 55 años lleva más de un año sin trabajo, lo que agrava las consecuencias económicas de perder el empleo en la última etapa de la vida laboral
La combinación de una mayor dificultad para reincorporarse al mercado laboral y la necesidad de mantener ingresos hasta la jubilación convierte la permanencia en el empleo en una cuestión central para millones de trabajadores.
Para las empresas, el reto consiste en compatibilizar la incorporación de nuevas generaciones con el aprovechamiento de la experiencia acumulada por sus plantillas.
La formación continua, la actualización de competencias, la transmisión de conocimiento y los equipos intergeneracionales aparecen como alternativas a una sustitución de trabajadores basada únicamente en la reducción de costes.
El análisis de Talengo sitúa así el debate sobre el edadismo laboral también en el terreno de la eficiencia empresarial: la decisión de prescindir de determinados profesionales puede reducir inicialmente la masa salarial, pero generar posteriormente una factura mucho mayor en contratación, adaptación y pérdida de conocimiento.
