El deseo de alargar la vida convive en España con una importante preocupación por las consecuencias de cumplir años. El 83% de los españoles afirma que quiere vivir el mayor tiempo posible, pero un 61% reconoce sentir miedo al envejecimiento, según los resultados nacionales del STADA Health Report 2026.

La inquietud española supera claramente la media de los países incluidos en el estudio. En el conjunto analizado, alrededor del 76% desea vivir todo lo posible y el 54% manifiesta preocupación ante el envejecimiento. España se encuentra, por tanto, entre los países europeos en los que ambas sensaciones, el deseo de longevidad y el temor a sus consecuencias, aparecen con mayor intensidad.

El temor a envejecer alcanza su nivel más elevado entre los españoles de 35 a 54 años, una etapa decisiva para preparar la salud y la autonomía de las próximas décadas

El deterioro cognitivo, la principal preocupación al envejecer

La mayor inquietud de los españoles no es simplemente cumplir años, sino perder capacidad para mantener una vida independiente. El deterioro cognitivo aparece como la principal preocupación, mencionada por el 69% de los participantes.

Muy cerca se sitúan los problemas físicos y la posibilidad de necesitar cuidados de otras personas, ambos con un 68%. A continuación aparecen las enfermedades, con un 65%; el dolor, con un 54%; y el temor a convertirse en una carga para la familia, señalado por el 51%.

La radiografía española presenta algunos matices respecto al conjunto europeo, donde las enfermedades y los problemas físicos ocupan las primeras posiciones, mientras el deterioro cognitivo preocupa al 56%.

Principal temor relacionado con el envejecimiento España Europa
Deterioro cognitivo 69% 56%
Problemas físicos 68% 64%
Necesidad de cuidados 68% 58%
Enfermedades 65% 65%
Dolor 54% 47%
Ser una carga para la familia 51% 45%

España destaca especialmente por la preocupación ante el deterioro cognitivo y la posibilidad de necesitar cuidados durante la vejez

Las mujeres muestran más miedo al envejecimiento

La percepción tampoco es igual entre hombres y mujeres. El 69% de las mujeres españolas reconoce preocupación por envejecer, frente al 55% de los hombres.

La diferencia también aparece en el conjunto de los países estudiados: el 59% de las mujeres europeas manifiesta inquietud frente al paso de los años, frente al 49% de los hombres.

El factor edad ofrece otro dato especialmente significativo para Economía Vital. El temor alcanza precisamente su máximo en el tramo de 35 a 54 años, donde llega al 66%. Entre los mayores de 55 años baja al 57%, mientras que entre los jóvenes de 18 a 34 años se sitúa en el 51%.

Estos porcentajes muestran que la preocupación por cómo se llegará a la vejez aparece con especial fuerza durante los años centrales de la vida laboral, cuando comienzan a adquirir mayor peso cuestiones como la salud futura, la dependencia, el ahorro o la planificación de la jubilación.

Vivir más deja de ser el único objetivo: conservar la autonomía física y cognitiva se convierte en una prioridad para las generaciones que se aproximan a la jubilación

Prevenir para llegar a la vejez con mayor autonomía

Durante la presentación de los resultados españoles, el oncólogo e investigador Manel Esteller, especialista en epigenética, destacó la relevancia del temor al deterioro cognitivo y apuntó a los avances científicos que buscan retrasar la aparición de este tipo de problemas.

Esteller puso además el foco en la integración social y familiar como uno de los factores relacionados con un envejecimiento de mayor calidad, en un momento en el que las redes personales y familiares tradicionales afrontan importantes transformaciones.

La farmacéutica y divulgadora Marián García, conocida como Boticaria García, insistió por su parte en trasladar a la población que parte de los factores relacionados con el deterioro cognitivo pueden abordarse mediante la prevención y los hábitos saludables, incluyendo actividad física, descanso y la reducción de hábitos perjudiciales.

El informe internacional confirma además la creciente importancia que los ciudadanos conceden al cuidado preventivo. El 78% de los europeos considera que dispone de herramientas suficientes para responsabilizarse de parte de su propia salud y el 85% utiliza algún dispositivo o recurso para controlar determinados indicadores.

España quiere vivir más, pero también vivir mejor

El STADA Health Report 2026 se elaboró mediante una encuesta online realizada entre febrero y marzo de 2026. El estudio internacional incluye cerca de 20.000 participantes de 20 países, con muestras representativas por edad, sexo y región y participantes de entre 18 y 99 años.

Los resultados reflejan así una transformación del concepto de longevidad. La aspiración de buena parte de la población ya no consiste únicamente en sumar años de vida, sino en conservar durante el mayor tiempo posible la salud física, la capacidad cognitiva y la independencia.

Para las generaciones que actualmente se encuentran entre los 45 y los 65 años, el desafío adquiere una relevancia especial. Son los grupos que comienzan a enfrentarse simultáneamente a la planificación de la jubilación, el cuidado de familiares de mayor edad y las decisiones destinadas a preservar su propia salud durante las próximas décadas.

El dato de que ocho de cada diez españoles quieran vivir más años confirma el atractivo de una vida más larga. Que seis de cada diez teman al mismo tiempo las consecuencias de envejecer evidencia que el verdadero debate está trasladándose hacia otro terreno: cómo llegar a edades avanzadas conservando autonomía y calidad de vida.