El problema es que una parte importante de los trabajadores que podrían aportar experiencia a estos sectores corre el riesgo de quedarse fuera. Un informe de SAVIA, iniciativa de Fundación Endesa en colaboración con Fundación Máshumano, advierte de las dificultades que encuentran los mayores de 50 años para acceder a estas nuevas oportunidades laborales.
La transición energética puede generar 560.000 puestos de trabajo mientras España mantiene a más de 767.000 profesionales mayores de 50 años en el desempleo
Más de 767.000 parados mayores de 50 años
El contraste resulta especialmente significativo después de conocerse la última Encuesta de Población Activa. España alcanzó en el tercer trimestre un récord de 22.852.600 ocupados, pero el número de desempleados aumentó en 95.900 personas, hasta los 2.591.200, y la tasa de paro volvió a superar el 10%, al situarse en el 10,18%.
Dentro de este escenario, SAVIA cifra en 767.300 las personas desempleadas mayores de 50 años, aproximadamente el 30% de todos los parados del país. De ellas, 386.200 son parados de larga duración, prácticamente la mitad del colectivo.
La situación resulta especialmente relevante porque más del 90% de los profesionales sénior consultados estaría dispuesto a trabajar en actividades relacionadas con la transición ecológica y también a recibir formación para cambiar de sector.
No parece existir, por tanto, una falta de interés por parte de los trabajadores. El principal obstáculo aparece en el acceso a la formación, los procesos de selección y las redes profesionales necesarias para entrar en actividades económicas que están creciendo rápidamente.
Dónde están las oportunidades de empleo verde
Las posibilidades tampoco son iguales en todo el territorio. Madrid encabeza el peso del empleo verde, seguida de Cataluña, Cantabria, País Vasco y Galicia, aunque las actividades con mayor potencial varían en función de la estructura productiva de cada comunidad.
| Comunidad | Peso del empleo verde | Principales oportunidades |
|---|---|---|
| Madrid | 22,1% | Rehabilitación energética, movilidad sostenible y residuos |
| Cataluña | 20,1% | Energías renovables, fotovoltaica, eólica y movilidad eléctrica |
| Cantabria | 20,0% | Energía eólica y marina, economía azul y restauración costera |
| País Vasco | 20,0% | Eficiencia energética, residuos y movilidad eléctrica |
| Galicia | 19,8% | Acuicultura sostenible, biomasa y gestión de espacios naturales |
Fuente: SAVIA, Fundación Endesa y Fundación Máshumano.
Muchos de estos empleos tienen una característica especialmente interesante para los profesionales de más edad: pueden aprovechar experiencia adquirida durante décadas en sectores como la industria, la construcción, el mantenimiento, las instalaciones eléctricas, la ingeniería, la gestión empresarial o la dirección de equipos.
Solo el 3% de los profesionales sénior consultados ha recibido formación específica relacionada con la economía verde
Formación y edadismo frenan al talento sénior
El informe identifica varios obstáculos. Apenas el 3% de los mayores de 50 consultados ha recibido formación específica en economía verde, mientras que el 45% asegura haber encontrado dificultades para acceder a ella.
A este problema se suma el edadismo laboral. El 71% de los profesionales sénior encuestados considera que existe discriminación por edad durante los procesos de selección.
También existe una barrera de información. El 57% reconoce que no sabe cómo buscar empleo dentro de la economía verde y un 32% echa en falta redes profesionales que le permitan entrar en contacto con las empresas del sector.
La consecuencia es una paradoja creciente: mientras empresas vinculadas a determinados sectores de la transición energética necesitarán nuevos trabajadores, decenas de miles de profesionales con experiencia permanecen fuera del mercado laboral.
308.000 millones de inversión hasta 2030
El volumen económico que acompaña esta transformación explica la importancia del desafío. El PNIEC contempla movilizar alrededor de 308.000 millones de euros de inversión hasta 2030. Un 82% correspondería a inversión privada.
El Gobierno calcula que este proceso puede elevar el PIB en un 3,2% respecto al escenario tendencial y generar los citados 560.000 empleos al final de la década. Solo el empleo industrial asociado al plan podría alcanzar los 77.000 puestos.
La expansión de las renovables, las redes eléctricas, el almacenamiento energético, la movilidad eléctrica y la rehabilitación de edificios abre así una ventana laboral que irá mucho más allá de los perfiles tecnológicos más jóvenes.
La experiencia acumulada en industria, construcción o instalaciones puede convertirse en una ventaja para cubrir parte de la nueva demanda laboral
El reto para las empresas
SAVIA plantea que las compañías revisen los procedimientos de contratación para eliminar posibles sesgos de edad, adapten la formación a los trabajadores sénior y desarrollen programas de mentoría intergeneracional.
Para las administraciones, el reto pasa por crear itinerarios de recualificación reconocibles por las empresas, facilitar el acceso a competencias digitales y técnicas y establecer mecanismos que favorezcan la incorporación de trabajadores sénior a los nuevos sectores.
También los propios profesionales tendrán que actualizar conocimientos. Actividades como la rehabilitación energética, el mantenimiento de instalaciones renovables, la gestión de residuos, la movilidad eléctrica o la eficiencia industrial están incorporando tecnologías y competencias que exigirán formación específica.
La transición ecológica abre, por tanto, una de las mayores oportunidades laborales de la próxima década. La cuestión será si España consigue aprovechar también la experiencia de quienes superan los 50 años o repite en estos nuevos sectores las mismas barreras de edad existentes en buena parte del mercado laboral.
