La inflación es una media: no todos los hogares la sienten igual. Su efecto depende de cuánto se destine a vivienda, alimentación, transporte, energía y otros gastos que tienen distinto peso en cada presupuesto.

Cuando suben los gastos fijos, el margen de ahorro se reduce incluso aunque los ingresos no cambien

Vivienda y energía vuelven a pesar

El INE señala que en septiembre la vivienda registró una variación mensual del 1,1%, influida por electricidad y combustibles líquidos. También aumentaron con fuerza los precios del vestido y calzado con el cambio de temporada.

La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, se situó en el 3,1%, lo que indica que la presión no procede únicamente de la energía.

Cómo medir tu inflación personal

Una forma útil de entender el impacto es agrupar los gastos del último trimestre en grandes categorías y comprobar cuáles han aumentado más. Un hogar que dedica una parte elevada a energía y transporte puede estar soportando una inflación muy distinta de otro con vivienda pagada y menor movilidad.

Indicador Septiembre 2026
IPC anual 4,9%
Inflación subyacente 3,1%
Variación mensual 0,3%

El presupuesto doméstico permite ver qué precios están afectando realmente a cada familia

El Experto Ahorrador: revisar sin recortar a ciegas

Antes de eliminar pequeños gastos conviene revisar contratos de energía, seguros, telecomunicaciones y financiación. Un ahorro recurrente en una factura fija suele tener más impacto anual que muchas decisiones pequeñas de consumo diario.