La distancia entre lo que los trabajadores esperan necesitar cuando abandonen el mercado laboral y lo que realmente están acumulando se ha convertido en uno de los principales desafíos financieros para quienes actualmente tienen entre 45 y 65 años. Los últimos datos publicados dibujan un escenario en el que aumenta la preocupación por la suficiencia de la pensión pública, mientras las fórmulas de ahorro complementario continúan lejos de ser mayoritarias.
Tres de cada cuatro empleados dudan de que la pensión pública les permita conservar su actual nivel de vida
Solo el 9,2% tiene ahorro a través de su empresa
El IV Barómetro de Previsión Social Empresarial y Jubilación en España, elaborado por Nationale-Nederlanden junto a 40dB, señala que únicamente el 9,2% de los trabajadores cuenta con un producto de ahorro destinado a la jubilación contratado a través de su empresa.
La cifra contrasta con la percepción que tienen los propios empleados sobre su futuro. El 75,5% considera que la pensión pública no será suficiente para mantener su calidad de vida una vez jubilado, mientras que el 73,8% cree que sus ingresos se verían muy o bastante afectados si dependiera exclusivamente de ella.
Entre quienes sí disponen de productos de previsión social a través de su empresa, el plan de pensiones de empleo es la alternativa más extendida, presente en el 75% de los casos. Le siguen los seguros de ahorro para la jubilación, con un 54,4%, y los planes de previsión social empresarial, con un 14,1%.
Ahorro para la jubilación a través de la empresa
| Concepto | Porcentaje |
|---|---|
| Trabajadores con producto de ahorro empresarial | 9,2% |
| Planes de pensiones entre quienes disponen de productos | 75,0% |
| Seguros de ahorro para jubilación | 54,4% |
| Planes de previsión social empresarial | 14,1% |
| Creen insuficiente la pensión pública | 75,5% |
La baja implantación de los planes de empleo cobra especial importancia para quienes se encuentran en la recta final de su vida laboral
El ahorro individual tampoco despega
El panorama tampoco cambia radicalmente cuando se analiza el ahorro realizado directamente por los particulares. Aproximadamente uno de cada cuatro españoles en edad de trabajar participa en un plan de pensiones individual, según los últimos datos del Observatorio Inverco.
El patrimonio acumulado en estos productos alcanzó los 96.331 millones de euros al cierre de 2025, un 4,4% más que un año antes. Sin embargo, el número de cuentas de partícipes descendió alrededor de un 1%, hasta unos 7,24 millones.
El patrimonio medio por partícipe marcó un máximo histórico de 13.312 euros, frente a los 12.616 euros registrados en 2024, lo que supone un incremento del 5,5%.
Ese crecimiento no elimina, sin embargo, la distancia entre el capital acumulado y las necesidades financieras que pueden surgir durante una jubilación que, con el aumento de la esperanza de vida, puede prolongarse durante décadas.
Un patrimonio medio de 13.312 euros evidencia el limitado colchón financiero acumulado fuera de la pensión pública
Los mayores de 45 años afrontan la decisión más inmediata
La cuestión resulta especialmente relevante para los trabajadores de 45, 50 o 55 años, que disponen de menos tiempo para aumentar su ahorro antes de abandonar definitivamente el mercado laboral.
Los datos disponibles muestran además que la inquietud aumenta con la edad. En el barómetro de previsión social, más del 80% de los empleados mayores de 55 años manifestaba preocupación por su situación económica futura, mientras entre quienes tenían entre 45 y 55 años el porcentaje alcanzaba el 65%.
La capacidad para realizar aportaciones periódicas, el número de años que quedan hasta la jubilación, el patrimonio ya acumulado y los gastos previstos durante el retiro se convierten así en variables cada vez más importantes para una generación que comienza a afrontar de forma inmediata su planificación financiera.
Las empresas entran en el debate de las pensiones
La reducida presencia de la previsión social empresarial abre también una oportunidad para las compañías. El propio estudio refleja que muchos trabajadores reclaman una mayor implicación de sus empleadores en la preparación económica para la jubilación.
La previsión complementaria se está convirtiendo además en un elemento de remuneración y fidelización del talento. Los trabajadores con productos de ahorro a través de sus empresas muestran mayores niveles de satisfacción laboral y una mayor predisposición a recomendar su compañía como lugar para trabajar.
Las diferencias territoriales son significativas. Madrid lidera la implantación de estos productos con un 15,3% de los empleados, seguida de Cataluña, con un 10,8%, y Andalucía, con un 9,8%. La Comunidad Valenciana queda claramente por debajo de la media, con un 4,3%.
El reto para los próximos años será comprobar si la preocupación por la suficiencia de las pensiones termina convirtiéndose en un aumento real del ahorro. Para millones de trabajadores que ya han superado los 45 o 50 años, el margen temporal para reforzar ese colchón es considerablemente menor que para las generaciones más jóvenes.
