El mercado inmobiliario español atraviesa uno de sus periodos de mayor actividad inversora. Las operaciones protagonizadas por fondos, sociedades patrimoniales y grandes empresas han elevado el volumen de transacciones hasta su máximo histórico para los nueve primeros meses de un ejercicio, de acuerdo con los datos publicados este miércoles por la consultora CBRE.

La cifra supera los aproximadamente 13.000 millones registrados entre enero y septiembre de 2025 y también los 14.600 millones correspondientes al mismo periodo de 2022. El crecimiento evidencia la capacidad de España para atraer capital inmobiliario en un contexto de incertidumbre económica y cambios en las condiciones de financiación.

España registra los mejores nueve primeros meses de inversión inmobiliaria de su historia, con un crecimiento del 25%

La vivienda en alquiler concentra el mayor interés de los inversores

El segmento denominado living, que agrupa distintas modalidades de alojamiento residencial, se mantiene como el principal destino de la inversión inmobiliaria.

Durante los nueve primeros meses del año movilizó 5.856 millones de euros, equivalentes al 36% del total, con un crecimiento interanual del 56%.

Dentro de este mercado, la vivienda destinada al alquiler residencial tradicional concentra 3.916 millones de euros, seguida por las residencias de estudiantes, con 1.270 millones, y las fórmulas de alojamiento flexible, con 618 millones.

La inversión específicamente destinada a senior living, una modalidad residencial dirigida a personas mayores, alcanzó los 50 millones de euros.

Esta última actividad continúa representando una pequeña parte del mercado residencial, pero resulta especialmente significativa desde la perspectiva del envejecimiento de la población y de la aparición de nuevos modelos de alojamiento y servicios para mayores.

La transformación demográfica está abriendo oportunidades empresariales vinculadas a las viviendas adaptadas, los servicios asistenciales y las fórmulas residenciales que combinan independencia y atención especializada.

Inversión inmobiliaria por sectores en España

Enero-septiembre de 2026. Importes en millones de euros.

Sector Inversión Peso aproximado
Residencial y living 5.856 36%
Hoteles 2.922 18%
Comercio y centros comerciales 2.452 15%
Activos alternativos y sanitarios 1.979 12%
Oficinas 1.962 12%
Industrial y logístico Más de 1.200 7%
Total del mercado 16.383 100%

Las cifras sectoriales y los porcentajes están redondeados.

La distribución demuestra que el negocio inmobiliario va mucho más allá de la compraventa de viviendas. Los hoteles, los centros comerciales, las oficinas y los activos especializados mantienen un peso relevante dentro de las estrategias de inversión.

Especialmente significativo es el comportamiento de los activos alternativos y sanitarios, que movilizaron cerca de 1.979 millones de euros y crecieron un 94% frente a la media de los nueve primeros meses del periodo 2022-2025.

El capital también busca oportunidades en residencias de mayores, inmuebles sanitarios y nuevos formatos residenciales

Los grandes fondos internacionales protagonizan las operaciones millonarias

La evolución del mercado está marcada por el creciente protagonismo de los inversores institucionales, responsables del 26% del volumen total de inversión.

Las sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria, conocidas como socimis, representan otro 17%, mientras que los gestores de activos concentran un 14%.

El capital nacional encabeza la actividad, con el 50% de la inversión, seguido por los inversores procedentes de Canadá y EEUU.

Entre las operaciones más relevantes destaca la adquisición de Fidere por parte de Brookfield, una transacción vinculada a viviendas destinadas al alquiler por aproximadamente 1.050 millones de euros.

También sobresale la operación protagonizada por el fondo de pensiones canadiense HOOPP, que adquirió activos residenciales de Avalon por unos 630 millones de euros.

Estas grandes transacciones muestran cómo el alquiler residencial se ha consolidado como un negocio atractivo para fondos internacionales, aseguradoras y entidades que gestionan ahorro institucional.

En este contexto, los fondos de pensiones pueden desempeñar un doble papel: financiar inversiones inmobiliarias y buscar rendimientos a largo plazo para atender sus compromisos futuros con los beneficiarios.

No obstante, el crecimiento de la inversión institucional no implica necesariamente una reducción de los precios de la vivienda. El efecto sobre los alquileres depende, entre otros factores, de si el capital se destina a construir nuevos inmuebles, rehabilitar edificios o adquirir viviendas ya existentes.

La vivienda se consolida como un activo estratégico para los fondos que buscan rentabilidad a largo plazo

Madrid lidera la inversión mientras crece el negocio vinculado al envejecimiento

La Comunidad de Madrid continúa siendo el principal destino de los grandes inversores, con cerca de 8.000 millones de euros, equivalentes al 48% del volumen inmobiliario nacional.

Barcelona ocupa la segunda posición, con aproximadamente 2.100 millones, el 13% del total. Entre ambas concentran el 61% de la inversión.

Fuera de estos dos grandes mercados destacan Andalucía, con 1.300 millones de euros; Comunidad Valenciana, con 871 millones; Baleares, con 579 millones, y Canarias, con 383 millones.

En el segmento específico del living, Madrid concentra el 67% de la inversión, un porcentaje que confirma el especial atractivo de la capital para las grandes operaciones vinculadas al alojamiento residencial.

Para los ciudadanos de más de 45 y 50 años, el movimiento del capital inmobiliario tiene varias implicaciones. Por una parte, la profesionalización de determinados mercados puede ampliar la oferta de viviendas gestionadas por empresas especializadas. Por otra, la competencia inversora por activos residenciales puede influir en las condiciones de acceso a la vivienda y en la evolución de los alquileres.

El crecimiento de la inversión sanitaria y residencial destinada a personas mayores también apunta a nuevas oportunidades para empresas de servicios asistenciales, seguros, gestión patrimonial y atención domiciliaria.

De cara al cierre del ejercicio, CBRE ha revisado al alza sus previsiones y calcula que la inversión inmobiliaria podría crecer más del 15% en 2026, frente al aumento de entre el 5% y el 10% estimado inicialmente.

El volumen anual podría aproximarse a los 21.000 millones de euros, una cifra que permitiría superar los 20.361 millones alcanzados en 2018, hasta ahora la referencia histórica para el conjunto de grandes operaciones inmobiliarias.

La evolución de los tipos de interés, la disponibilidad de financiación y los cambios regulatorios serán determinantes para comprobar si el ritmo de operaciones se mantiene durante el último trimestre.