El análisis por edades del Barómetro de abril de 2026 dibuja dos etapas claramente diferenciadas dentro de una generación que sigue mayoritariamente vinculada al mercado laboral, pero que comienza también a mirar hacia cuestiones como la estabilidad económica, la salud o la futura jubilación.

La economía es la principal preocupación personal tanto entre los 45 y 54 años como entre los 55 y 64

Cuando se pregunta por el problema que afecta personalmente en primer lugar, la crisis económica y los problemas económicos reciben el 20,5% de las respuestas entre quienes tienen de 45 a 54 años y el 19,4% entre las personas de 55 a 64.

La distancia respecto a otros asuntos es considerable, aunque detrás de esa primera posición aparecen diferencias importantes entre ambas generaciones.

El empleo preocupa mucho más antes de los 55

Entre las personas de 45 a 54 años, la calidad del empleo aparece como segunda gran preocupación individual, con un 10,4% de las primeras respuestas. La vivienda alcanza el 9,6% y la sanidad se queda en el 6,9%.

En cambio, entre los 55 y 64 años, el panorama cambia. La sanidad sube hasta el 10,6% y pasa a ocupar el segundo puesto, ligeramente por delante de la vivienda, con un 10,2%. La calidad del empleo cae hasta el 4,4%.

Principal problema personal 45-54 años 55-64 años
Problemas económicos 20,5% 19,4%
Vivienda 9,6% 10,2%
Sanidad 6,9% 10,6%
Calidad del empleo 10,4% 4,4%
Inseguridad ciudadana 3,4% 4,6%
Paro 3,9% 3,4%
Subida de impuestos 2,8% 2,6%
Salud propia o de familiares 0,7% 3,4%
Pensiones 0,3% 1,2%

La comparación muestra cómo el cambio de prioridades comienza a producirse antes de llegar a la edad legal de jubilación. La preocupación laboral continúa presente después de los 55, pero pierde intensidad frente a cuestiones relacionadas con la sanidad y la salud personal.

La sanidad pasa del 6,9% como primera preocupación entre los 45 y 54 años al 10,6% entre los 55 y 64

La fotografía cambia todavía más al sumar las tres respuestas

El CIS permite a cada entrevistado mencionar hasta tres problemas que le afectan personalmente. Al sumar la primera, segunda y tercera respuesta se obtiene una fotografía más amplia que la proporcionada únicamente por la primera preocupación.

Los problemas económicos mantienen un dominio prácticamente idéntico en los dos grupos: acumulan aproximadamente el 41,1% de las menciones entre los 45 y 54 años y el 40,2% entre quienes tienen entre 55 y 64.

La diferencia aparece inmediatamente después.

Problema personal, tres menciones acumuladas 45-54 años 55-64 años
Problemas económicos 41,1% 40,2%
Vivienda 23,1% 22,6%
Sanidad 21,1% 25,6%
Calidad del empleo 21,0% 12,4%

La sanidad alcanza así el 25,6% de las menciones entre los ciudadanos de 55 a 64 años, frente al 21,1% entre los de 45 a 54. El comportamiento de la calidad del empleo es exactamente el contrario: pasa del 21% al 12,4%.

Economía y vivienda atraviesan toda la etapa de los 45 a los 64

Hay dos cuestiones, sin embargo, que prácticamente no cambian con la edad: la economía y la vivienda.

Los problemas económicos rondan el 20% cuando se analiza únicamente la primera respuesta y superan el 40% al incorporar las tres posibles menciones. La vivienda también mantiene cifras muy similares: es la primera preocupación para el 9,6% de los entrevistados de 45 a 54 años y para el 10,2% de quienes tienen entre 55 y 64.

Eso refleja que la presión económica no desaparece conforme avanza la vida laboral. Hipotecas, alquileres, costes familiares, ahorro y capacidad adquisitiva continúan condicionando a una generación que se encuentra en una etapa decisiva para consolidar su patrimonio y preparar financieramente la jubilación.

A partir de los 55 años cae con fuerza la preocupación por la calidad del empleo, pero aumenta el peso de la sanidad y de la salud

Las pensiones todavía no dominan antes de los 65

Uno de los datos más llamativos es el reducido peso de las pensiones como principal preocupación personal antes de alcanzar los 65 años.

Solo el 0,3% de los entrevistados de 45 a 54 años las menciona como su primer problema. Entre quienes tienen de 55 a 64 años el porcentaje aumenta, pero se mantiene en el 1,2%.

Esto no significa necesariamente que la jubilación carezca de importancia para estos hogares, sino que las inquietudes inmediatas relacionadas con ingresos, empleo, vivienda y salud ocupan posiciones mucho más altas cuando se pide identificar un problema personal concreto.

También aumenta con la edad la preocupación directa por la salud propia o de familiares, que pasa del 0,7% entre los 45 y 54 años al 3,4% entre los 55 y 64.

Más de 1.500 entrevistados entre los 45 y los 64 años

El Barómetro de abril de 2026 se realizó sobre una muestra total de 4.020 personas. De ellas, 793 tenían entre 45 y 54 años y otras 713 pertenecían al tramo de 55 a 64 años, lo que supone una muestra conjunta de 1.506 entrevistados para las dos franjas analizadas.

El trabajo de campo se realizó entre el 6 y el 10 de abril de 2026.

Los resultados ofrecen así una radiografía especialmente significativa para una generación situada entre la consolidación de su vida profesional y la proximidad de la jubilación. La economía continúa siendo la preocupación transversal, pero alrededor de los 55 años empieza a producirse un desplazamiento claro: disminuye el peso del empleo y aumenta el de la sanidad y la salud.