La imagen de los mayores como un colectivo económicamente pasivo encaja cada vez menos con la estructura real de la economía española.

El envejecimiento está creando un consumidor numeroso, con patrimonio acumulado, vivienda en propiedad en muchos casos y una capacidad media de gasto superior a la de otros grupos de edad. Para las empresas, ignorar esta evolución demográfica supone dejar fuera una parte creciente del mercado.

Cuatro de cada diez euros de consumo proceden de los sénior

Los mayores de 55 años representan alrededor del 34% de la población, pero su peso económico supera esa proporción.

El consumo privado generado por este colectivo supone el 39,3% del total, frente al 36,9% correspondiente al grupo de entre 30 y 54 años.

El gasto privado medio alcanza aproximadamente 16.406 euros por persona, un 15,7% por encima de la media del conjunto de la población.

El peso económico de los mayores de 55 años es superior al que les corresponde por población

El peso de la economía sénior

Indicador Mayores de 55 años
Peso sobre la población 34%
Aportación estimada al PIB 32,8%
Consumo privado total 39,3%
Recursos de los hogares 38,7%
Impuestos sin cotizaciones sociales 42,7%
Consumo medio por persona 16.406 €

El ahorro aumenta el atractivo del mercado

El consumo no es la única variable que interesa a las compañías. Los mayores de 55 concentran aproximadamente el 68% del ahorro, equivalente a cerca de 74.000 millones de euros en la radiografía económica utilizada para medir este mercado.

Ese patrimonio convierte a la población sénior en un cliente especialmente importante para bancos, aseguradoras, gestoras, inmobiliarias y empresas de servicios.

La mayor estabilidad financiera media no elimina las fuertes diferencias existentes dentro del grupo. Hablar de consumidores de 55, 65, 75 u 85 años como si tuvieran el mismo perfil sería uno de los principales errores comerciales.

La economía sénior no constituye un nicho pequeño sino uno de los mayores mercados de consumo de España

Comparación del consumo

Indicador Sénior +55 Grupo 30-54
Peso en consumo privado 39,3% 36,9%
Consumo medio sénior 16.406 € Inferior al sénior
Diferencia de gasto +14,4% Base comparativa
Peso del sénior frente a la media +15,7% —

Turismo, vivienda y servicios financieros miran al mismo cliente

La evolución demográfica amplía el número de sectores expuestos al denominado mercado silver.

En turismo, los sénior concentran aproximadamente un tercio del gasto en vacaciones y ocio. En vivienda crece el interés por reformas de accesibilidad, adaptación del hogar, servicios residenciales y nuevas fórmulas inmobiliarias.

En finanzas, la transición entre la etapa laboral y la jubilación aumenta la demanda de planificación patrimonial, productos de ahorro, seguros y soluciones destinadas a convertir patrimonio acumulado en renta.

La salud y los cuidados constituyen otro gran mercado, pero la oportunidad empresarial va mucho más allá de las actividades asociadas tradicionalmente al envejecimiento.

Turismo, finanzas, vivienda, tecnología y salud compiten ya por un consumidor sénior con elevada capacidad de gasto

Sectores con mayor exposición al crecimiento sénior

Sector Oportunidad empresarial
Finanzas Ahorro, inversión, seguros y planificación patrimonial
Turismo Viajes fuera de temporada y turismo cultural
Vivienda Reformas, accesibilidad y adaptación
Tecnología Servicios digitales sencillos y seguros
Salud Prevención, bienestar y servicios sanitarios
Cuidados Atención domiciliaria y servicios asistenciales
Automoción Movilidad, seguridad y comodidad
Ocio Restauración, cultura y experiencias

La digitalización elimina otro viejo estereotipo

La relación de los mayores con la tecnología también está cambiando rápidamente. Alrededor de 13,7 millones de sénior utilizan ya Internet de forma habitual, frente a unos nueve millones cinco años antes.

Esto implica que las compañías ya no pueden limitar su estrategia para mayores a canales presenciales.

El desafío empresarial pasa ahora por desarrollar productos digitales que no excluyan por diseño, simplificar procesos y combinar la atención tecnológica con la posibilidad de asistencia humana cuando sea necesaria.

La digitalización del consumidor sénior abre mercado para banca, comercio electrónico, telecomunicaciones, entretenimiento y servicios de salud, pero también eleva las exigencias de seguridad y protección frente al fraude.

El mercado seguirá creciendo durante décadas

La demografía refuerza esta tendencia. Actualmente las personas de 65 años o más representan el 21,1% de la población española. Si las tendencias demográficas se mantienen, ese porcentaje seguirá aumentando durante las próximas décadas.

Para las empresas, la conclusión es clara: el consumidor de más de 55 años no puede gestionarse como un público residual.

Es un colectivo de más de 16 millones de personas que concentra cuatro de cada diez euros del consumo privado y una parte extraordinariamente elevada del ahorro nacional.

Las empresas capaces de comprender que cumplir años no elimina el deseo de viajar, invertir, consumir tecnología, reformar una vivienda o iniciar nuevos proyectos tendrán ante sí uno de los mayores mercados de crecimiento de la economía española.